En este tiempo que nos está tocando vivir hay un cierto discurso sobre el autocuidado que nos está haciendo creer que en las relaciones hacer algo que no nos apetece es descuidarnos o abandonarnos.
Quizás el problema es que estamos entendiendo la libertad desde un lugar demasiado individualista: como si ser libres significara nunca hacer nada por nadie.
Cuidar de una misma también es cuidar las relaciones que te hacen bien y que quieres mantener.
Cuidarnos es cuidar nuestros vínculos.